Cómo validamos
Lo prueban quienes lo usan
Las herramientas automáticas encuentran apenas un tercio de los problemas de accesibilidad y usabilidad. Un trámite puede pasar el escaneo y aun así ser imposible de completar con un lector de pantalla. Por eso contamos con una red de validadores con distintos perfiles: personas con discapacidad que aportan la mirada humana, en lo digital y en lo físico.
Qué valida una persona validadora
Un trámite
Digital, presencial o mixto: desde que la persona lo empieza en el sitio hasta que lo termina en la oficina, o al revés.
Una compra o una reserva
El flujo completo, con su tecnología de apoyo, hasta el pago y la confirmación.
Un Mapa en palabras
Que la descripción del espacio coincida con la realidad y sirva para llegar y moverse.
Documentos y campañas
Que un documento se pueda leer y que una pieza llegue a quien tiene que llegar.
Cada validación entrega un informe con evidencia, y armamos el equipo según lo que haya que probar: lector de pantalla, magnificación, solo teclado o lectura fácil. Así vamos más allá de un informe automático: la accesibilidad se construye desde el principio, con las personas con discapacidad dentro del proceso.